Traducir a otro idioma

jueves, 28 de julio de 2011

Trunco



Sueño la libertad de los que no la tuvieron
porqué si la poseo
Creo en la mía como un contento
¿Sería así para los que no la tuvieron?
Regreso al tiempo de la música idealista
escuchando partituras que no comprendo
Revivo libre en mi tiempo
los traigo conmigo
a los que no la tuvieron
Si Dios los ve, si anduviera allí y aquí…
si los devolviera pero a ésta época sin sueños
con amor, pero no como el de ellos
con pasión, pero no como la que ellos tuvieron.

2005

miércoles, 13 de julio de 2011

Gerardo Martínez, otro jerarca de la burocracia sindical relacionado con la inteligencia de la represión


GACETILLA DE PRENSA

(Martes 12 de julio de 2011). Organismos de Derechos Humanos, organizaciones de trabajadores y el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Construcción y Afines (SITRAIC) realizaron presentación judicial para denunciar al dirigente sindical Gerardo Martínez, secretario general de la UOCRA, que cumplió funciones de inteligencia en el Batallón 601 durante la última dictadura genocida.


La presentación judicial se realizó esta mañana en los tribunales de Comodoro Py 2002. Con el patrocinio de los Dres. María del Carmen Verdú, Ismael Jalil y Lucas Balbiano, de CORREPI (Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional), de Luis Bonomi de CEPRODH (Centro de Profesionales por los Derechos Humanos), y de Martín Alderete de CADEP (Coordinadora Antirrepresiva por los Derechos del Pueblo); se presentaron como DENUNCIANTES las siguientes organizaciones: SITRAIC (Sindicato de los Trabajadores de la Industria de la Construcción y Afines); AEDD (Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos); Liga Argentina por los Derechos del Hombre; Centro de Abogados por los Derechos Humanos (CADHU), LIBERPUEBLO; Agrupación por el esclarecimiento de la Masacre Impune de la AMIA (APEMIA); Movimiento Territorial Liberación; Central de Trabajadores de la Argentina (CTA);  Asociación Gremial Docente de la Universidad de Buenos Aires (AGD-UBA); Vecinos de San Cristóbal Contra la Impunidad; Colectivo Popular por los Derechos Humanos del Movimiento Popular La Dignidad. Y solicitaron ser querellantes: SITRAIC (Sindicato de los Trabajadores de la Industria de la Construcción y Afines); AEDD (Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos); y Liga Argentina por los Derechos del Hombre.
En el escrito se denunció que Gerardo Alberto Martínez, DNI 11.934.882, actual Secretario General de la UOCRA (Unión Obrera de la Construcción) y Secretario de Relaciones Internacionales de la CGT, figura en el listado del Personal Civil de Inteligencia del Batallón de Inteligencia 601 en el período 1976/1983.
El batallón 601 realizaba tareas de inteligencia sobre diversas organizaciones populares y por debajo de su estructura, existía la llamada Central de Reunión, que tenía a cargo “Grupos de Tareas” periféricos. La información que recolectaban se transmitía a la Central y posteriormente al Batallón, desde donde se organizaban y se implementaban los operativos, comandados por la dependencia de cada zona y se sometía a las personas secuestradas a torturas durante los “interrogatorios”.
Bajo la dictadura -y también desde tiempos previos- el Batallón 601 se especializaba en hacer inteligencia sobre todos aquellos grupos y personas consideradas “subversivas”, utilizando tácticas de infiltración, seguimientos, secuestros, torturas y desaparición final mediante el asesinato de los cautivos y ocultamiento o destrucción de sus cuerpos.
Diversos centros clandestinos de detención estaban directamente bajo su autoridad, el principal de ellos en Campo de Mayo, donde se estima que se hicieron desaparecer no menos de 3.000 personas.
En el sitio de Internet del Archivo Nacional de la Memoria, dependiente de la Secretaría de DDHH – Ministerio de Justicia y DDHH de la Nación, se encuentra el listado titulado “NÓMINA DEL PERSONAL CIVIL DE INTELIGENCIA QUE REVISTO EN EL PERIODO 1976/1983” que el General de Brigada César Gerardo Milani, Director General de Inteligencia-EMGE, envió a la entonces Ministra de Defensa Nilda Garré el 5 de febrero de 2010.
En dicho listado con el nº de orden 2.798, se encuentra el nombre de Martínez, Gerardo Alberto, DNI 11.934.882.
Ninguna duda cabe de que se trata de la misma persona que hoy revista como Secretario General de la UOCRA, Secretario de Relaciones Internacionales de la CGT y Presidente de la Fundación UOCRA para la Educación de los Trabajadores Constructores. Las partes adjuntaron documentación de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, obtenida de la página web de la Fundación UOCRA, donde Martínez figura como Presidente, con su número de documento, coincidente con los datos denunciados.
Por otra parte, como antecedentes inmediatos de esta investigación es importante tener en cuenta que:

1) En la provincia de Santa Fe se condenó recientemente a 15 años de prisión, por su participación en el secuestro y torturas de José Alberto Tur, dirigente de CTERA y su esposa Amelia Ricotti, a Horacio Américo Barcos. Barcos fue designado, en 1996, por Gerardo Martínez, Interventor de la Seccional Tres Arroyos de la UOCRA, luego de haber estado aproximadamente 20 años en la UOCRA de la Provincia de Santa Fe. Barcos figura como Personal Civil de Inteligencia (PCI) perteneciente al Batallón de Inteligencia Militar 122 desde el 1 de enero de 1976 hasta el 1º de mayo de 1997, desde donde se infiltró en la UOCRA Santa Fe.
Del mismo modo fue probada la pertenencia al aparato de inteligencia de Eduardo Juan Daffunchio, abogado de la UOCRA Santa Fe por lo menos hasta 2009, quien figura como Personal Civil de Inteligencia (PCI) perteneciente al Batallón de Inteligencia Militar 122. Cabe aclarar que el Batallón de Inteligencia 122 era el homónimo del Batallón de Inteligencia 601 en la Provincia de Santa Fé, y tenía relación orgánica con éste dentro de la estructura represiva de inteligencia.

2) La constante intervención del aparato sindical dirigido por Gerardo Martínez en la ejecución de hechos represivos al servicio del actual gobierno, lo que comprueba la continuidad de su accionar como agente paraoficial del aparato represivo estatal.
Los grupos de choque de la UOCRA, han actuado en los años recientes en materia de “tercerización de la represión”, continuando así, en el tiempo, la tarea iniciada como parte del aparato represivo de la dictadura. Sólo como muestra recordamos algunos hechos de los últimos años:

  • En septiembre de 2005, grupos de choque callejeros de la UOCRA llegaron a Esquel, para amenazar a los integrantes de la Asamblea Vecinal que sostenía el No a la Mina; patoteros de la UOCRA fueron los que en mayo de 2004 atacaron a los manifestantes antigubernamentales en San Luis, y también los que, en abril de 2006, atacaron a los docentes neuquinos que bloqueaban el acceso a la destilería de Repsol-YPF en Plaza Huincul. Los sindicalistas oficiales sacaron por la fuerza, a pedradas y empujones, a los docentes movilizados. Hubo cuatro docentes heridos.
  • El 28 de octubre de 2010, una patota de la UOCRA de Santa Cruz atacó a militantes que se manifestaban en las puertas del sindicato de Comercio de Río Gallegos. Actuando con completa impunidad, identificada con sus colores y banderas, la fuerza de choque ocasionó graves lesiones a dos militantes del Partido Obrero, Luis Díaz y Jonathan Amerio, que debieron ser atendidos en el Hospital local.
  •  El 15/11/2010, en San Pedro, Pcia. de Buenos Aires, la patota de la UOCRA impidió, a los tiros, la sesión del Concejo Deliberante.
  • El martes 12 de abril de 2011, en la provincia de Santa Cruz, trabajadores de la salud nucleados en ATE y docentes afiliados a ADOSAC, llevaban adelante una jornada de movilización por mejoras salariales, cuando un grupo de matones de la UOCRA los atacó, con el saldo de 17 heridos.
Al presentar la denuncia, las partes solicitaron que se ordene la formación de un sumario y se ordene la producción de la prueba necesaria a fin de determinar si, tal como se acreditó, la persona cuyo nombre y documento del personal civil de inteligencia que se encuentra a fojas 52, nº de orden 2.798 de la “NOMINA DEL PERSONAL CIVIL DE INTELIGENCIA QUE REVISTO EN EL PERIODO 1976/1983” es la misma persona que revista actualmente como Secretario General de la UOCRA, Presidente de la Fundación UOCRA y Secretario de Relaciones Internacionales de la CGT.
Asimismo se solicitó se determine hasta qué fecha se desempeñó en dicho organismo de inteligencia, qué tareas le fueron encomendadas -como PCI- por sus superiores en la estructura represiva; y estando acreditada la desaparición forzada, conforme el listado de la CONADEP, de 105 trabajadores de la construcción, se determine el rol jugado por el agente civil de inteligencia Gerardo Alberto Martínez en cada uno de esos hechos.

Contactos de prensa:
SITRAIC 4245-0548
AEDD 15-5337-2868

sábado, 9 de julio de 2011

El trovador del vuelo bajo ahora es leyenda

Algunos hechos son increíbles, parecen de ficción. En realidad lo que pasa - lo que me pasa - es que cuesta pegarlo en el álbum de la realidad. Esta mañana me levanté muy tarde. Mate por medio, encendí la TV y busqué los canales de noticias. Me pareció irreal: "asesinaron a Facundo Cabral". Lo leí varias veces porque no me entraba en la cabeza. Un artista muere de viejo, de una enfermedad, en un accidente. A Facundo Cabral, al primer trovador que escuché en mi vida siendo muy chico, al que admiraba por su tono para el relato, por la sencillez para definir y decir lo difícil, al preciso ejecutor de la melodía delicada que adornaba su poesía, a ese Facundo lo habían asesinado en Guatemala. Una pena muy profunda me asaltó. Y se me ocurrió apenas compartir su sencillez. 

"Que espera Dios?
que el hombre vuelva a ser un niño
para recibirlo en su seno
perfecto, perfecto"
 
No crezca mi niño,no crezca jamás
los grandes al mundo le hacen mucho mal
El hombre ambiciona cada día más
y pierde el camino por querer volar 
Vuele bajo porque abajo
está la verdad
esto es algo que los hombres
no aprenden jamás
Por correr el hombre no puede pensar
que ni el mismo sabe para adonde va
Sigue siendo niño y en paz dormirás
sin guerras ni máquinas de calcular
Vuele bajo...  
Dios quiera que el hombre pudiera volver
a ser niño un dia para comprender
Que esta equivocado si piensa encontrar
con una escopeta la felicicdad
Vuele bajo...

domingo, 3 de julio de 2011

Break futbolístico (¿break?)


Lo pensé en cinco minutos, pasó como una película.


“El fútbol es pasión – empiezo porque quiero entender yo mismo lo que viene. Estoy en un período de alza pasional para con la redonda. No es lo mismo que sentí desde la niñez hasta casi los 30, pero hay un interés que se mueve con fluidez ansiosa por mis venas como hacía rato no me ocurría. Ahora me doy cuenta lo apartado que estuve del show. Será el laburo. Es hola y después el fútbol. Después, recién después, el trabajo o el sueldo o las condiciones de trabajo. Por eso acepto otra vez que el fútbol es pasión. Lo supe siempre y lo negué por mucho tiempo en el hartazgo de la frivolidad que se apoderó del deporte más lindo del mundo.
“Fui muy hincha de River. Pero muy hincha. Lloré finales perdidas, discutí rabiosamente puntos de vista, escondí banderas de la contra, defendí las mías, perdí otras tantas, pateé puertas y me rompí dedos contra alguna pared tras enfurecidos puñetazos. Un fanático. Un boludazo, en resumen. Quizás sea esa una etapa de la vida de todo pibe-joven-hombre que se precie de tal en suelo argentino. Qué sé yo, me arrepiento un poco de haber vivido así el fútbol porque el fanatismo extirpa la objetividad que el juego requiere para ser disfrutado, entendido y correctamente balanceado. Pero no me arrepiento tanto porque recuerdo varias anécdotas que no se hubiesen materializado sin la insensatez de la pasión exacerbada. 
“Mi viejo me hizo socio del club. Íbamos a la cancha domingo por medio y, cuando se jugaba la Copa Libertadores, los miércoles también. Subíamos los escalones de la popular Centenario (los socios no pagaban allí y sí abonaban un pequeño adicional en la Almirante Brown alta, la del tablero, la de la barra) siempre hacia el mismo rincón, arriba de todo, contra el paredón, al ladito de la platea San Martín alta, esa platea que recorríamos después del partido cuando las puertas de acceso entre ellas y la popu se abrían y no había más controles. Como una cita implícita acordada entre amigos, nos encontrábamos con los mismos padres e hijos el domingo y el miércoles, y con el tiempo, ellos (los papás) se fueron animando y nos corrimos hasta un paravalanchas más o menos cercano al centro de la tribuna, donde nos rodeaban a los pibes como una protección.
“Recuerdo patente un River-Racing en el Monumental, en la Centenario alta, mezclados gallinas y académicos, con las camisetas, con las banderas, sin temores. Casi un picnic. Para situar al lector/a, fines de los '70, principios de los '80. 
“Para el '82-'83 ya eran distintas las cosas. Entraba en la adolescencia y algunos cantitos los comprendía mejor, je. A River le llegó la malaria futbolística e institucional. Ví partidos de primera división jugados con la reserva. Escuché los primeros insultos a un director técnico. Llegó Enzo Francescoli, se fueron el Beto Alonso, Fillol, Jota Jota, Ángel Labruna... 
“Por gracia del tío de un amigo muy cercano, también iba a ver a Boca. Era la salida obligada para dos futboleros de alma que militaban en el club Villa Piaggio, ahí en el corazón textil de San Martín: Villa Lynch. Al principio me convencieron porque jugaba Maradona, después los seguí por mutua solidaridad nomás. River y Boca estaban de última. 
“Además iba a ver a Vélez porque jugaba Alonso y a Argentinos Juniors porque estaban el Pato, el Negro y lo dirigía Don Angel. Lo veía al periodista Enrique Moltoni, por canal 9, entrevistando jugadores de River que hablaban de premios, primas y deudas. Conocí la palabra camarilla. 
“Una noche, a mediados del '83 mi viejo se animó un poco más y vimos a River por primera vez de visitante. Según mi viejo no había mucho riesgo, era en cancha de Vélez contra Vélez, creo que todavía por el viejo Torneo Nacional. Todo bien hasta que la hinchada del Fortín se enfrentó a la policía. Muchos hinchas se fueron de la popular local y corrieron a la visitante. El grueso de la barra se mató a palos con la cana. Volaron palos, carteles de publicidad, hubo invasión al campo de juego. A mí me temblaron las piernas y mi papá, junto a otros padres - como hacía apenas un par de años atrás - nos protegieron rodeándonos en torno a un paravalanchas. Se fueron los jugadores, nos fuimos nosotros a casa. Terminaba la dictadura y la calle se llenaba de un clásico de la democracia: “Paredón, paredón, paredón, paredón, a todos los milicos que vendieron la nación”. Ese canto, hasta donde recuerdo, unía hinchadas.
“Al otro campeonato, escuchaba por radio, un Boca-River y por primera vez en mi vida, la crónica de una muerte de un hincha. Víctor Hugo Morales había gritado un gol de José Orlando Berta, un cinco robusto, un guerrero, un caudillo como los caudillos federales protagonistas de la historia argentina que relataba José Cosmelli Ibañez en los libros para escuelas técnicas. Creo que mataron a un hincha de River. Fue en cancha de Vélez, una noche. A los dos grandes no les salían las cosas y entonces inventaron el promedio del descenso. Después mi viejo no me llevó nunca más a una cancha.
“A principios de los '90, cuando me ganaba solito un sueldo, volví a las canchas. A cualquier precio. Un domingo de pascuas, me fui a la Bombonera. A las 10 de la mañana dejé mi casa, mirando durante todo el viaje y pensando mientras la miraba, si serviría esa entrada comprada en la reventa del día anterior a precio triplicado. En Chacarita me subí a un 39. En Constitución se llenó de hinchas de Boca. A uno de River que viajaba parado en el medio del colectivo lo bajaron por la ventanilla. Literal. Lo único que se me ocurrió fue cerrarme la camisa para tapar la camiseta de la banda roja y guardarme el gorro en el bolsillo. River perdió esa tarde, como ya era una costumbre frente a los bosteros.
“Fui dos veces más a la segunda bandeja de la Bombonera a ver uno de los partidos más pasionales del planeta. Ganó y perdió el Millo. En el último, durante la semana fui a pagar la cuota social. Mientras esperaba frente a la ventanilla de cobranzas, a unos metros estaba el plantel casi a pleno que había perdido otra vez con Boca. Todos se reían. Habían cobrado su premio, o su sueldo. Me fui sin pagar y rompí el carnet. El fútbol es pasión. En mi caso, puede que un poco visceral”.
“No me quiero perder. El modelo TyC Sports me alejó. También me alejaron el futbolista modelo, el privilegio de la táctica sobre el juego, la imposición marketinera, la pérdida de amateurismo, la violencia intelectual del periodismo deportivo, la farandulería del periodismo deportivo, la guerra de cánticos televisada, los partidos codificados, la sobrevaloración del triunfo y la derrota, los arreglos, los torneos cortos, los arbitrajes evidentemente favorables a los grandes, Marcelo Araujo, Fernando Niembro, Mariano Closs, el Pollo Vignolo, Paulo Vilouta, Macaya Márquez, Caldiero, Costa Febre, Alejandro Fantino, los dirigentes cagones, los jugadores cagones.
“Ahora que el fútbol es para todos, no es mejor. ¡Sííííí! está bien, lo ves si querés y no porque no podés. ¡Ok! Pero la esencia oprobiosa es la misma, el presidente de la AFA es el mismo y la manija de la torta publicitaria la tiene sólo uno. Para peor está manejada con stalinismo compulsivo. El fútbol con entidad demagógica suprema. Y los adláteres de la otrora ignominia privada, jetoneando desde la TV pública que se cagó en la memoria reciente. Una contradicción recalcitrante que me exaspera (el fútbol es pasión ¿no?). Sí, sí, sí… Araujo, Tití Fernández, Benedetto, ¡¡¡Elio Rossi!!! y una troup de periodistas de campo importados de TyC… Otros que no se sentaban a la mesa con ellos ahora comparten el espacio: Alejandro Apo, Roberto Perfumo, Gustavo Kuffner. Y Cherquis Bialo, que le hacía juicios a Grondona, es el vocero de AFA. Planeta redondo.
“No sé todavía, entonces, cómo es que puedo estar mirando este partido de mierda, viendo en vivo el descenso de River, la mafia organizada de los borrachos del tablón, la misma falta de ecuanimidad para sancionar la violencia de los clubes grandes.
“Será porque ahora, gracias a lo anterior, todo eso, no me mueve el pelo. Y desde lo futbolístico es histórico. Vaya vaya si lo es… River se fue a la B”.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...