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martes, 17 de agosto de 2010

Un recuerdo de Manuel

Aquella tarde llegó en bici. Un poco agitado, se sumó a la ronda que se había armado en la casa del Viejo del arroyo, camino a San Miguel. Era verano. Yo estaba allí por una invitación que giraron a la agencia periodística donde escribía y el tema me interesaba. Un grupo de trabajadores quería hacer un periódico, querían difundir noticias de las fábricas de los parques industriales del norte bonaerense y de las grandes plantas y talleres de la zona.
Entre mate y mate delineamos la futura publicación. Debatimos en buen número desde el perfil hasta la primera editorial. Después nos fuimos cada uno a su casa. Yo pateé hasta la estación de Bella Vista junto a mi compañero de la agencia y con Manuel que, bicicleta en mano, proponía extender el intercambio político.
Los encuentros con Manuel crecieron al calor de los números del periódico. Las empanadas del Viejo amenizaban horas de corrección, edición y diagramación. La tertulia política era enriquecedora. Manuel no escatimaba nunca sus relatos, su experiencia. Fue, es y será un militante.
Así lo fui conociendo, nos fuimos conociendo. “Sos intuitivo”, me decía reiteradamente. “Sos un optimista”, le retrucaba. Conversar con él me resultó siempre didáctico porque era un pedagogo, un entusiasta. Y también siempre, pero siempre siempre, dejaba una estela de alegría, casi exagerada, que el tiempo selló como algo natural en él. Sus fuertes abrazos, interminables, acompañaban la carcajada por la felicidad del encuentro.
Un febrero nos unió en viaje a Neuquén con un bolso lleno de periódicos para vender en el más importante bastión obrero del país. La travesía de tres días sirvió para un conocimiento más profundo. Coincidimos mucho, poquito y nada en temas variopintos. Políticamente teníamos muchos puntos en común.
Este último año. Manuel anduvo jodido de salud. Se hizo estudios y aplazó una operación necesaria. Mejoró pero hasta ahí. Yo no participaba más del armado del periódico obrero y las reuniones fueron emparchadas con llamados telefónicos. “Te llamo, te jodo, porque en estos momentos es cuando recuerdo lo que decía mi vieja cuando yo me las tomaba y me borraba un tiempo: necesito saber de vos, cómo estás. Ahora la entiendo un poco más. Pero también te entiendo a vos porque sé de qué trata todo. Nos vamos rehaciendo”.
Aquello me lo dijo poco días antes de su cumpleaños, que coincidía con el mío. Allí, quizás, esté la llave del cariño, respeto superlativo y paciencia que nos profesábamos. No sé, tal vez el detalle “efemeridístico” sea un argumento estúpido, pero a veces creo que en la amistad interviene con creces la metafísica. Puede ser este uno de esos casos. Insisto, no lo sé.
Y fue lo último que hablamos.
Manu se fue. ¿Se fue? ¿A qué lugar se fue?
Manu partió. ¿Hacia dónde?
Se dice Manu murió. Eso es lo objetivo, lo verdadero, lo concreto, lo real. Murió y es increíble. Eso es lo cruel, lo doloroso. Porque más allá de la perorata común de “lo recuerdo con alegría”, primero me asalta el vacío que dejó. Y eso es triste. Después viene todo lo demás, anecdotario incluido.
Quien mejor lo semblanteó fue el otro Viejo lindo de esta historia, cuando nos comunicó el deceso:
“Su corazón, que resistió tantos duros golpes del enemigo, no resistió la operación necesaria a la que se sometió. A los 66 años nos deja un 7 de julio, no habrá velatorio, será quemado.
El poetas de las flores y las noches de San Miguel, como le gustaba llamarse, era más que eso.
Militante de la Juventud Comunista desde los 16 años, hasta que como muchos descubrimos que ya esa organización no nos servía, la abandono. No para hacer plata o para ser Ministros de algún gobierno populista, sino para encarar la lucha de clases de otras formas, yendo más a la esencia del clasismo.
Como todos los humanos tuvo aciertos y errores, pero de él hay que destacar su lucha por la libertad y por el funcionamiento colectivo de cada una de las organizaciones que participó (…) Fue poeta por vocación, fue solidario como forma de vida, fue obrero de la industria porque ‘para entender a la causa proletaria hay que vivirla en carne propia’, decía y por eso trabajó en Alba y luego como ferroviario; término siendo florista por necesidad. Entregó lo mejor de su vida a la lucha revolucionaria, con convicciones, lo puede asegurar quien caminó junto a él por casi 50 años”.
Manuel Krell dejó huella. Además de sujeto político activo, entonces, fue poeta. Dos libros cuentan en su haber de literato: “Ven te invito a volar”, escrito junto a Cristina Recalt y “Altos escarpados”. De este último transcribo la poesía con la que adornaba toda reunión de carácter festivo o conmemorativo; se lo pedí personalmente en más de una oportunidad… en realidad Manuel recitaba sus poemas porque era su alma, lo hacía porque sí en las mencionadas reuniones o lo hacía porque sí o porque lo creía ilustrativo en una movilización de trabajadores, o en un festival para recaudar fondo de huelga. El Lírico firmó muchas veces, y así se lo conocía.
Su pasión para el debate, sus gestos ampulosos, su pena en las derrotas y el optimismo para la próxima etapa, su voz, sus giros interpretativos, están en el recuerdo de quienes lo conocimos. A mí me tocó conocerlo pocos años. La calidad y calidez de su persona hicieron que fuese una vida.
Sus poesías son, así, de ahora en más, aquél abrazo interminable que acompañaba con una carcajada de felicidad por el encuentro.
Comparto con vos, lector/a, “Mi mate cocido”.

Mi mate cocido
¿Por qué habré subsistido a la masacre?
Será por lo nada que sé, inofensivo.
Hubiera querido ser como Guevara,
el Che, como Sandino.
Morir como Lumumba en una cumbre,
vivir como García Lorca, Federico,
llevándose hacia una estrella
el último poema en un bolsillo.
Todos con su metralla merecida, por subversivos.
Yo con mi ignorancia y las heridas,
una lapicera, un trozo de pan
y mi mate cocido.

Extraído de “Altos escarpados”, Manuel Krell (página 99). Ediciones Círculo XXI y auspiciado por ADEL (Asociación de Escritores y Lectores de General Sarmiento), 1º edición, 1994.

miércoles, 11 de agosto de 2010

13 Haikus + Intro


Escribir poesía es un desafío. El resultado final nos gusta o no. Puede ser también que la conclusión personal sea exactamente la opuesta al gusto de quien nos lee. El reto viene alimentado por el uso de ciertas pautas que terminan de imprimirle a la poesía un ritmo per sé. La rima, la acentuación, la cantidad de sílabas por verso, el agrupamiento de versos en estrofas de variada extensión, son los factores que intervienen a la hora de concebir poesía.
Los japoneses tienen un particular estilo de poesía. Se llama haiku. Apenas tres versos componen un haiku y éstos se construyen en 5, 7 y 5 sílabas consecutivamente. A la vez, esos versos se rigen por otras reglas hacia su interior. O sea, en 17 sílabas hay que decir algo. Esto nos convierte, casi, en orfebres de la palabra.
En mi humilde balance, leyendo autores de aquellas latitudes el haiku es un brevísimo prospecto de filosofía oriental. El verdadero mensaje del poema está en la abstracción que dibujan sus versos, en la entrelínea, allá atrás, en lo profundo.
El enorme poeta uruguayo Mario Benedetti dijo con motivo de la publicación de más de 200 haikus: “no me considero un "haijin" (así se denomina en japonés al que escribe haikus) rioplatense (…) Apenas he tenido la osadía de introducirme en esa pauta lírica”. Sin ánimo alguno de analogía con el maestro – paradójicamente – oriental y en mi inquietud de aprendiz, diría que me atreví a escribir haikus por el desafío mismo de la síntesis, de la no rima, de la impronta propia con formato estricto ajeno.

* “Rincón de haikus”. Mario Benedetti, Rincón de haikus, Madrid: Visor, 1999; México: Alfaguara, 1999.

1
¡Ay! Dolor de amor
quebró mi corazón
no soy más ese

2
Llevarte al cielo
fusionando los cuerpos
es todo el deseo

3
¿Y ese perfume?
Tus rosas interiores
gritan por amor

4
Labios de musa
largas piernas de diosa
prenden lujuria

5
Pasión sinuosa
embriaga de calor
tus formas, mi amor

6
Suelo testigo
de la cama vacía
y el desenfreno

7
Manos curiosas
en recorrido sutil
del terciopelo

8
Atroz tormento,
necesito escapar
de esta vida

9
La luz que viene
muerte con otro nombre
salida común

10
Ventanas sucias,
quiero ver cosas claras
¿Todo es turbio?

11
Verdad oculta
y el negocio redondo
cuento nacional

12
Nuestros políticos
todos son hipócritas,
líbranos señor

13
El mundo es bélico
si al fin y al cabo
somos bestias

2005

lunes, 9 de agosto de 2010

Acolorizado


Mañana de estación
mañana nada
y en todos lados
un vacío fresco
como un fresco de grises
Acoloreado
Niebla lejana
dibuja entre árboles
rutas pobladas de desierto
caminos sinceros
Transparencias recurrentes
en dirección a dónde, a cuándo
Coincidencia
Tu idea y la mía
las dudas de ambos, de todos
llenando el iris
con el espesor del tiempo
Lugares quimeras
abiertos al viento
gritan espantados
sus furgones hambrientos
Revueltos de apariencia
Revueltos
Coincidencia
Acoloreado

2010

lunes, 2 de agosto de 2010

Viernes, 3.35 AM

Están ahí. Me hago el boludo, como que no los veo. Están siempre; “siempre” me resulta una palabra compleja. A mí, que después de todo las complejidades no me gustan, decir “siempre” es decir “inalcanzable”. O sea, lo inalcanzable de alguna manera resulta infinito y guarda propiedades de esterilidad. Para mí, paradójicamente, “siempre” es “nunca”. Ahora: este no es el caso. Entonces, están ahí, es una certeza. ¿Qué quieren? Qué sé yo. Ahora los veo… ahora no… se esconden… pero yo lo sé… clarito lo sé, viste.Sé que están ahí. ¿Quiénes? No te lo puedo decir. Pierde magia el momento. Pierde magia esta vida. Pierde el sentido mi vida. Pero vení, acercate poco a poco a las letras… ahora gira cuarenta y cinco grados la cabeza hacia la izquierda… ¿los ves? Claro, no podés. No, si la cosa es conmigo. Vení, ¡hacé la prueba de nuevo! ¡Dale! ¿Y ahora? Tampoco ¿no? No importa. Vas a tener que apelar a esta breve pero sentida amistad que nos une a través de cada una de las palabras, palabras que hacen que vos me creas lo que estoy diciendo, palabras que le ganan a tu voluntad de largar todo y mandar a la puta madre que los parió a ese hijo de puta que escribe sin sentido alguno pero que, puta che, no me deja despegar de la lectura que se hace cada vez más aburrida y monótona y que pareciera que no acaba porque no sabe cómo, ese negro de mierda malparido; y yo acá queriendo despegarme de esta hoja virtual pero no puedo porque quiero saber en qué termina tamaño sinsentido y que justo ahora, en este preciso instante pareciera que soy yo mismo el que está hablando pero no, sé muy bien que no soy yo sino él, el gil ese que todavía no encontró un puto final pero que quiere hacerme creer que mutó en mí, en mí que estoy leyendo y que ya no sé cuándo ni cómo pasó esto pero acá estoy, leyendo todavía sin encontrar un final lógico. Y es así, puede que seas vos, digo. Puede que sean ustedes, sí, ustedes. Ustedes que me devuelven las ganas de escribir por escribir nomás, lo que salga, sin pretensiones de literato, ni nada por el estilo. Es como un don, sí es un don. Escribir es un don. Y te eleva hasta la soberbia sólo porque escribís así, así de la nada, sin tema específico, con lo que circule por el éter, con lo que te venga en ganas porque sí nomás, porque me la banco y punto. Y pensá lo que se te ocurra. Fluye loco, y no puedo parar. Sale a borbotones sin sentido en un sinsentido que, valga la histeria, tiene su sentido al fin y al cabo. ¿Entendés la certeza del siempre-nunca ahora? ¿Entendés lo inalcanzable del “siempre”? ¡Ahí están!... ¡Ya se fueron!... Es claro para mí. Me hago el boludo, como que no los veo. Están siempre. Leen. Como hasta ahora.

2009

Escrito a punto de Santa Rosa

¿Qué cosas plantea el silencio entre las personas? ¿Qué cosas se plantean con el silencio? ¿Cuántas cosas se pueden plantear haciendo silencio? ¿El silencio está hecho o lo buscamos, o anda siempre a mano, o lo creamos? Desconocimiento. Demasiado conocimiento. Odio obvio. Rencor disimulado. Espera. Vanidad. Relaciones sanas. Reflexión. Bruma interior. Inquietud. Incomodidad. Insatisfacción. Mucha satisfacción. Sumisión. Represión. Represión interna. Represión de la otra. Compromiso irresuelto. Temor. Tensión. Paz. No sé. Cataclismo próximo. Ruptura. Apenas un quiebre.
Es extraño pensar en el silencio como herramienta de negociación. A menos que se trate de una negociación implícita amarrada de la experiencia. No. Eso está haciéndole cosquillas al conocimiento casi perfecto. O acaso con el silencio se intente dejar pasar de largo “el vendaval”. Viste cómo es esto. “Esperá, ya va a pasar”, decís por dentro. Pero no pasa naranja. No pasa un carajo. Todo se acompleja más y más. El tiempo elastizado se convierte en el enemigo a vencer.
El tiempo no sólo marchita flores sin cuidado entonces. Puede marchitarnos en un abrir y cerrar de ojos, considerando la línea de la vida. Vos me podrás decir que depende, “depende de cómo está hecha tu vida”. Y, sí. Puede ser un buen interrogante que atenúe los efectos del silencio. De este silencio. Forzado, forzoso, autoflagelante, con un poco de todo aquello, surgido en una tormenta que no llega desde el cielo precisamente. Y sí, escribo cuando las cosas van pa’tras. Mala costumbre.
Escribir es hablar en silencio con uno mismo en el mientras tanto, y con vaya a saber uno con cuántos “unos cuantos” en el después. Escribir así es desperdiciar los pesos que le regalo a mi analista. Los de papel pintado digo. Los demás pesos quedan, no te los sacás. En estas condiciones, escribir funcionaría como para sacar algo de lastre que infecta los cimientos.
Antes escribía por el placer de escribir… “escribir para contar una historia, para transmitir, para compartir sensaciones, escribir por el ensueño de la trascendencia. Se trata simplemente del placer por la palabra escrita. La ilusión de escribir me atrapó y dejé que me envolviera, adoptándola como un instrumento de comunicación desde el cual traspasar impresiones, inventar situaciones, y también hurgar en el espíritu identificatorio del potencial lector. Crear, en definitiva. Desde ya, no resulta fácil. Porque es entonces cuando el mundo de la literatura se convierte en el desafío de extremar la percepción, la observación, el compromiso, cuando llama a la investigación, al análisis, cuando propone agudizar la reflexión, las ideas, cuando desnuda el alma con una hoja en blanco y una pluma. Y de repente aparece el artista artesano, el otro yo que envuelve palabras o disfraza realidades con simpleza, a través de un verso o con fantasía pura, siendo, a veces, algo así como un cronista de su tiempo. Ese ida vuelta entre mi persona y las otras en que circunstancialmente me convierto, obró (…) textos que al momento de la lectura dejarán de pertenecerme.
He allí el placer”.
Palabras lindas para un tiempo que se fue, se escapó o pasó así. Y entonces escribir es, hoy y ahora, eso, el silencio. Extraño mucho el taller. Extraño las ganas de escribir para que lo escrito no me pertenezca más, para que no sea terapia al espejo. Extraño el silencio sólo para escribir, pero más extraño hablarte, que nos hablemos.
Por ahora, a esta hora, vuelvo al silencio de la soledad, algo más “normal” que el silencio acompañado.

2009

Números son más

Hay paredes con secretos
durmiendo hasta ser encontrados.
Consta la literatura encriptada
y sobreviviente, sapiente, engañosa.
Sin laberintos hoy
hay más, son más.
Desapilo ladrillo a ladrillo
en casas de nadie, casas de muchos.
Cavo en las plazas secas
de la arquitectura depredadora.
Hay más.
Mirando en las insignias
revolviendo sus letras.
Allí los nombres,
los lugares, las pistas.
“Entrá a las iglesias para preguntarle a Dios.
El todo lo sabe”.
¿Anduvieron por aquí, por allí, cerca de ti?
En un mar de dudas, en oración.
¿Soltaste sus manos o fue esa su liberación?
Alas pesadas.
Pregunto a las algas
cuán verde son sus hojas
si por sus tallos, sus venas
corre savia, agua salada o sangre.
No enmudezco al grito de sus presencias
puedo moverme, en la búsqueda
acompañando.
Huelo perfectamente que todo sigue igual.
Hoy tampoco están, ni estarán mañana,
pero son más.
Y hoy son más.
Antiguos amigos calzan trajes perseguidores,
son los libros de páginas en llamas
son guitarras de cuerdas apagadas
con el poder de saber que irían por ellas.
Son más, mas no dónde están.
Son todos, son todas.
Hablo de todo
de lunas, de selvas, de coplas
de la estepa y la pampa
de montañas y ríos, de islas.
Son más, son menganos, son zutanos.
Soy de tal.

Publicado en revista “avAtares, apuntes literarios y algo más”, publicación de carácter independiente y primer Anuario de Letras del Partido de General San Martín. Año IV, septiembre 2007.

http://www.avataresletras.com.ar/numero4/antologia4.htm#ferrante

Momento

Miraba tus brazos levantados y cerrados sobre la cabeza; de piel rosa. Dos cisnes besándose con pudor de observación en cautiverio. Acariciaba tras el telón cómplice la respiración profunda, acompasada, poniendo el mundo al revés, como una invitación a resbalar sobre cada gota de tu esfuerzo desde la frente descansada sobre la pana roja de una sala vacía hasta el vientre provocador, inflexión entre deseo y realidad.Tensé el iris y fui hasta tu calor; sentí lo prohibido y volví a la quebrada de tus pechos salados, mezclado en la brisa que exhalas concluyendo la figura ¡Qué cadencia angustiante y placentera! El aire quedó sordo y yo ciego en tu venir flotante, sudado, seguro, ingrato, esbelto, soberbio. Esquivo.

Tembloroso, me abandoné a la espontaneidad. Subí y bajé las escaleras siguiéndote.
En la luz abrupta viajó mi cuerpo hasta el tuyo y giraste de un salto. Tomé tus alas antes de cerrarse sobre mí, convirtiéndote en una curva peligrosa por donde penetré las grietas sombrías, empapándome de vos. Se quebró la luminosidad y los espejos se multiplicaron. Era irremediable. En puntas de pie, giramos y giramos mientras vi el miedo cubriéndote.
Tranquila, es lo desconocido, dije agitado. Escalera, espejos, trozos de luz en el piso, el bajo escenario, ropas, tu imagen partida, yo en pedazos; todo pasó en círculos. La conciencia pasó.
Vos, muda en el piso contra mi boca enferma y yo encima. Las almas subiendo justo esa noche, en ese instante, con la vida atravesada de amor.

2007

Corrientes-Misiones: Un estudio de opinión... o cómo legitimar peligrosas inversiones foresto-industriales

A contramano de la lucha que poco a poco se extiende en torno al establecimiento de polos potencialmente contaminantes y dañinos para el medio ambiente, un estudio de opinión realizado por investigadoras de la Universidad Nacional de Misiones (UNAM) arrojó resultados positivos sobre la radicación de industrias forestales en la provincia de Corrientes. Como era de prever, el artículo sostiene que éstas "representan una oportunidad de crecimiento económico- regional, y desarrollo local de los principales municipios". El relevamiento realizado sobre 700 consultados, incluye a la comunidad, "además de – aclara – empresarios, funcionarios y líderes de opinión local".

Aldo Ferrante
Agencia Walsh
09/04/06

El estudio de opinión elaborado por las docentes e investigadoras de la Universidad Nacional de Misiones (UNAM), Liliana Martina Paúl y Gisela Belén Montiel, es bien claro: "la posición de la comunidad y los diferentes actores consultados, tanto en la ciudad capital de Corrientes, como en Gobernador Virasoro y Santo Tomé, sobre la posible instalación de nuevas plantas foresto-industriales en la provincia, es favorable".
¿Qué significa esto? Ni más ni menos, que la legitimación del balance arrojado por el Censo Foresto-Industrial 2005 que llevó a cabo el Gobierno de la Provincia de Corrientes, lo cual sin más miramientos que las estadísticas, dio una paradójica luz verde a la llegada de nuevos inversores del sector en cuestión. Se trata de empresas productoras de celulosa, aserrado, remanufactura, paneles y compensados, tableros, etcétera, que tendrían la venia del Estado correntino para desarrollarse en la zona.
Setecientas personas proyectaron cualitativa y cuantitativamente el trabajo de las investigadoras. "Paralelamente, hicieron entrevistas también a líderes de opinión, empresarios, funcionarios y referentes del sector de gran conocimiento de la región", deja en claro el informe publicado por el portal Argentina Forestal. Se refiere a grupos centrados en las localidades de Santo Tomé y Gobernador Virasoro, en donde se obtuvieron los "resultados cualitativos".
Hablando directamente de números, la encuesta marca que "el 81% de los consultados, consideró a la ‘generación de empleo’ como la principal razón o motivo para la radicación de industrias forestales en la región; mientras un 63 % valoró la ‘mejor calidad de vida para la comunidad’ ". Otro dato marcado como "de interés" fue aquél relacionado con la distancia a la cual debería instalarse una industria forestal para favorecer al desarrollo local. "En Corrientes capital, el 57% de los consultados consideró que la distancia óptima para la instalación de una industria es de 5 a 20 Km".
Lo jugoso de este informe es la clara intención de los "empresarios, funcionarios y líderes de opinión local" de fraccionar el ideario popular de las localidades encuestadas con la posición de público conocimiento en la ciudad de Gualegauychú. "Analizando este resultado con la coyuntura actual, - infiere la publicación – marca una gran diferencia con lo que se manifiesta en la región, en la comunidad vecina de Gualeguaychú, Entre Ríos, que rechaza las inversiones de celulosas que se instalarán en Fray Bentos, Uruguay, desconociendo aún el impacto positivo que podría acarrear la instalación de estas plantas a la comunidad y a una distancia de 35 Km". Y continúa la línea argumentativa con un ejemplo: "del estudio resulta que en Corrientes se da que los porcentajes de valoración a distancias, entre corta y media, se incrementan en dos comunidades correntinas que desarrollaron una cultura forestal como los casos de Gobernador Virasoro y Santo Tome, donde en un 79% y en un 72% respectivamente, consideraron cómo optima la radicación de industrias en un rango de 5 a 20 km". Lo que no consultaron las investigadoras para que el informe final sea más realista, profundo e integrador, es cuánto sabe la gente acerca del deterioro que provocan estas industrias en la naturaleza, sus causas, el proceso irremediable de degradación que sufren las aguas y las tierras como consecuencia de los desmontes. La biodegradación no entiende de distancias.
Queda manifiestamente expuesta la necesidad de presentar esta dicotomía, sobre los efectos ambientales de la radicación de empresas iguales en dos comunidades diferentes, simplemente como anclaje de la valoración de la fuente laboral y el crecimiento económico a expensas de la calidad de vida. Es que Santo Tomé y Gobernador Virasoro están a las márgenes del río Uruguay, al igual que Gualeguaychú y Fray Bentos. Pero aparentemente no reviste mayor importancia esta equiparación geográfica, puesto que en Corrientes, "especialmente en el ámbito político - empresario, la foresto- industria adquirió en la última década un importante reconocimiento, y hoy es considerada como uno de los sectores más ‘estratégicos’ para el desarrollo futuro de la provincia". Nótese que se habla claramente de la "última década".
En uno de los despachos del día miércoles 5 de abril, esta Agencia de Comunicaciones publicó una nota titulada "Papeleras en Misiones", en la que se destacaba "la complicidad de los distintos gobiernos democráticos, que se han ido sucediendo, que de alguna manera, han sido muy contemplativos en las cuestiones legales con las papeleras, con las tres papeleras que tenemos aquí en la provincia". No es subestimación al lector si se cree que esto ocurre y ocurrió desde siempre con cualquier empresa y durante todo tipo de gobierno dictatorial, derechista o izquierdista. Siempre y en todo lugar prevaleció el capital a la vida y el desvío del interés popular sobre los intereses que redundan en la rueda salvaje del consumismo capitalista. Para cristalizar el enroque focal se utilizan herramientas como la comunicación y los "estudios sociales", capaces de justificar métodos de producción sólo útiles a los involucrados en la rosca político-empresarial.
Sin embargo, para la investigación citada, "en la provincia remarcan que esta actividad se presenta como una alternativa productiva, por los beneficios que genera. Esto se debe a la extensa cadena que motorizan, a la capacidad para saciar necesidades básicas al generar productos de uso diario para la vida del hombre, y a la ventajosa amigabilidad con el medio ambiente, puesto que el cultivo de bosques quita presión sobre la masa boscosa y selvática autóctona, produciendo a su vez, y en forma natural, una serie de servicios ambientales a la sociedad". Sólo en Gobernador Virasoro la "amigabilidad del medio ambiente", esto es, la zona forestal y de cultivo representa el 71% del total de la zona (superficie total del municipio =210 mil hectáreas; superficie urbana = 617 hectáreas).
La evaluación socio económica del informe, discurre "en función de los datos oficiales de Corrientes y Misiones" y los relaciona al impacto social del sector. Estiman "que en la actualidad están involucradas a más de 150.000 personas incluyendo comunidades y pymes que se desarrollan en torno a la foresto-industria". También destacan los "impactos económicos indirectos en cuanto a la importante contribución de este sector estratégico en sus respectivos PBG y al desarrollo del anhelado Cluster regional planteado como política de Estado en ambas provincias".
El Producto Bruto Geográfico (PBG) constituye un indicador económico relevante para el análisis de la estructura productiva y características de la economía de una provincia; para su estimación se adopta un año base que se considera razonablemente estable en referencia a precios relativos. Los gobernadores Carlos Rovira (Misiones) y Arturo Colombi (Corrientes) tienen en los números "amigables" de la administración K, un amigo por cierto, la excusa perfecta para la ejecución de cualquier plan. Esto gracias a los estudios de opinión oficiales y muy a pesar de los ambientalistas y pueblos originarios que ya están en pie de lucha en ambas orillas de la Mesopotamia, contra el peligroso avance de los proyectos foresto-industriales, de represas y monocultivistas.

Publicado por http://www.lafogata.org/06arg/arg4/arg_9-7.htm

Pasteras en argentina: tiren tiren papelitos

Aunque no sea novedad la construcción de plantas de celulosa en Argentina, el hecho cobra otra dimensión a partir de los casos Botnia y Ence. Nuestro país ahora es el objetivo de Stora Enso. Los inversores finlandeses están interesados en Corrientes y Misiones para un nuevo actor de esa industria. Se trata de un proyecto en el que trabaja una de las principales consultoras mundiales del sector, Jaco Pöyry. Ya se reunieron con el gobernador correntino, Arturo Colombi, y gestionan para hacerlo con el misionero Carlos Rovira. Se sabe que la planta será similar o mayor a la que se construye en Fray Bentos, además de equiparla con lo último en tecnología.

La movida ecológico-ambiental, potenciada desde los medios masivos, se encuentra a partir de este momento, quiérase o no, ante una coyuntura evaluativa frente a la opinión pública. La pregunta fácil es qué nivel de reclamo se generará entre los militantes ambientalistas y diversas organizaciones del mismo palo, frente a las negociaciones en las provincias del noreste, y hasta dónde habrá coherencia de acción en el mismo.
Pero también cabe el interrogante de saber si esta jugada finlandesa se conocía de antemano en los altos estamentos nacionales. No sería extraño que un gobierno pseudo progresista como el argentino, que se mueve de acuerdo al “termómetro popular”, haya utilizado el caso uruguayo como tanteo de niveles de oposición (o no) ante el arribo de una industria contaminante descartada por los países desarrollados y que quiere hacer pie en la periferia del mundo.
El intento que fracasó en Entre Ríos durante la década de los ’90, y el cual Jorge Busti aplaudió a rabiar, se cristalizó en Fray Bentos en 2005. Este no es un dato menor. Con excepción de algún grupo de entrerrianos, ¿cuántos sabían de aquella posibilidad? Es que en las épocas plásticas del menemismo y su uno a uno no hubo lugar para atender estas cuestiones. Apenas el acto fallido – y negocio cumplido – de limpiar el Riachuelo.
Ahora bien, ¿cuántos de aquellos protagonistas de los ’90 pasaron a retiro? Ninguno. Sin ir más lejos el mismísimo Presidente Kirchner, otrora gobernador santacruceño, tramitó la mayor cantidad de negocios para la explotación minera por entonces. Otro es su copartidario José Luis Gioja, mandamás sanjuanino, quien hace la vista gorda a la Barrick y su minería a cielo abierto que va cumpliendo con la desaparición sistemática de más de 40 glaciares en Veladero – Pascua Lama y la contaminación con cianuro. Más al norte, está el ex menemista Juan Carlos Romero y su Salta la linda, devastada por los efectos de la deforestación a mansalva. Cuenta de ello dan las inundaciones en Tartagal, por ejemplo. Y ni hablar de la contaminación industrial de las aguas y sus derivaciones sanitarias en General San Martín y General Mosconi, sin control cuando la privatización de YPF.
Sumar a este humilde raconto las movilizaciones en Esquel, también por la problemática minera, y los reclamos de los pueblos originarios despojados de sus territorios para la explotación del suelo en pos del monocultivo sojero y forestal, debieran poner en la sociedad una luz de alarma. La cuestión está clara desde el vamos y desde siempre: el dinero, los intereses foráneos y el poder a costillas del medio ambiente y la salud del pueblo. Después se rasgan las vestiduras y proponen un Gran Bonete Nacional.
(...) El 5 de abril se destacó “la complicidad de los distintos gobiernos democráticos, que (...) han sido muy contemplativos en las cuestiones legales con las papeleras, con las tres papeleras que tenemos aquí en la provincia de Misiones”. Antes, Paraguay había efectuado denuncias ante el gobierno argentino por la alta contaminación provocada por ellas. Dos días más tarde, un artículo propuso analizar el verdadero sentido de un estudio de opinión realizado por docentes e investigadoras de la Universidad Nacional de Misiones, en el que Corrientes y Misiones anticipaban claramente la maniobra que hoy es un hecho en sí mismo.
Los fundamentos son siempre los mismos: “(...) esta actividad se presenta como una alternativa productiva, por los beneficios que genera. Esto se debe a la extensa cadena que motorizan, a la capacidad para saciar necesidades básicas al generar productos de uso diario para la vida del hombre, y a la ventajosa amigabilidad con el medio ambiente, puesto que el cultivo de bosques quita presión sobre la masa boscosa y selvática autóctona, produciendo a su vez, y en forma natural, una serie de servicios ambientales a la sociedad (...)”. Siguiendo esta línea, sólo resta escuchar alguna voz del grupo inversor vanagloriando la “docilidad” de los gobiernos de estas latitudes, tal cual lo hicieron los capitalistas suecos en Durazno, Uruguay, cuando presentaron el tercer proyecto de pastera en el país hermano. Se cerraría entonces el círculo perverso que desenmascare definitivamente el ínfimo interés por la cuestión ambiental de este gobierno y su corte obsecuente, sólo interesado en que las evaluaciones de rigor previas y protocolares sean cumplidas para avanzar sin oposición.
Tanto Colombi como Rovira ya pusieron todas sus cartas en la industria. Se valieron de la cercanía con el Presidente de la Nación y su silencio, de los sondeos de opinión armados por las Universidades y de la desinformación propiciada por los grandes medios (locales y nacionales). Caso contrario, ¿cómo se entiende el siguiente fragmento del citado estudio?: “(...) Analizando este resultado con la coyuntura actual, - infiere la publicación – marca una gran diferencia con lo que se manifiesta en la región, en la comunidad vecina de Gualeguaychú, Entre Ríos, que rechaza las inversiones de celulosas que se instalarán en Fray Bentos, Uruguay, desconociendo aún el impacto positivo que podría acarrear la instalación de estas plantas a la comunidad y a una distancia de 35 Km (...)”. ¿Por qué no creer entonces que todo lo actuado por el gobierno central, cancillería y demás es una opereta montada a partir del efecto Gualeguaychú? ¿Por qué no desconfiar en los amagues de ruptura de Uruguay con el Mercosur? ¿Por qué no desconfiar de cualquier arrebato marketinero de las grandes organizaciones ecologistas, actuantes sobre “lo que está pasando” y no sobre “lo que pueda venir”? ¿Cómo no pensar en los porqué de este nuevo desembarco, justo en plena fiebre mundialista futbolera? ¿Cuándo los medios darán la lista de las empresas contaminantes en la cordillera, en la Patagonia, en el noroeste, en el Litoral y en el Gran Buenos Aires? ¿Por qué no levantarse ante el lenguaje ambiguo de la administración K? Seguir dudando ante semejante realidad es una ingenuidad que nos seguirá hundiendo en la miseria intelectual, espiritual y material, mientras los mismos de siempre alargan su fiesta.

Aldo Ferrante, Agencia Walsh
Bs. As. 23/05/06

Publicado en http://www.revistaelabasto.com.ar/pasterasenargentina.htm

José C. Paz: muere un obrero de la construcción en Cooperativa del Plan Federal de Vivienda

Mientras el ministro Carlos Tomada desarrolla una campaña feroz contra el trabajo en negro, un "modelo para entender las nuevas políticas sociales" se cobró la vida de un obrero que cumple tareas en condiciones precarias. Son presos de la política clientelar sostenida por los punteros del Gran Buenos Aires. Se intenta en esta nota poner al desnudo un accionar que se dice conocido, pero que difícilmente sea desterrado en tanto y en cuanto sirva a los intereses de la otrora mafia duhaldista, hoy al servicio del nuevo jefe.

Aldo Ferrante
Agencia Walsh
29/04/06

Un clima enrarecido va haciéndose lugar en la localidad bonaerense de José C. Paz, tras la muerte de un obrero de la construcción, el jueves al mediodía, mientras trabajaba en una cooperativa de vivienda del barrio San Atilio.
FM Tinkunaco 107.3 Mhz., emisora que se encargó de la cobertura del hecho, aseguró que más de 800 trabajadores de la cooperativa rodearon el cuerpo para evitar que la policía lo retire y oculte las verdaderas causas de su muerte. Luego de realizar la denuncia ante cámaras de Canal 13, el cuerpo fue llevado mientras un grupo de compañeros escoltó la camioneta que lo trasladaba, hasta la Avenida Saavedra Lamas. Allí cortaron la ruta exigiendo mejoras en las condiciones de trabajo.
Walter Giménez, de 36 años de edad, con dos hijos, murió a causa de las condiciones precarias de trabajo a las que diariamente están sometidos los obreros de las 120 cooperativas de trabajo en el Barrio San Atilio: ausencia de cobertura médica por accidente de trabajo, ningún tipo de seguro social, ropa y elementos adecuados, trabajo a destajo y bajo amenaza de despido, sueldos menores a los pactados por contrato, entre otras.
Giménez, luego de recibir una descarga eléctrica de una mezcladora, fue asistido por sus compañeros quienes denunciaron también que la ambulancia tardó media hora en llegar al lugar, sin los elementos necesarios y con un médico ginecólogo a cargo.
Según declararon a los cronistas de la radio comunitaria que se encuentra frente al complejo habitacional en construcción, la de Giménez es la cuarta muerte de un trabajador producto de la inexistencia de condiciones de seguridad para realizar sus labores.
El complejo habitacional donde se produjo el hecho, es el mismo que visitó la presidenta de Chile Michelle Bachelet, junto al presidente Néstor Kirchner, durante su estadía en el país en el mes de marzo. Las viviendas ubicadas en el Barrio San Atilio en José C. Paz, se construyen a través de 120 cooperativas de trabajo, cuya figura es un mero formalismo. Los propios trabajadores denunciaron que en el contrato que firman para ingresar a las mismas incluye el derecho a la autogestión del financiamiento y los materiales suministrados por el Estado. Sin embargo, son los punteros del intendente Mario Ishii quienes manejan los recursos, imponen las condiciones de trabajo, y determinan el valor real de los salarios.
Quienes son contratados en las cooperativas, acuerdan recibir a cambio de su trabajo $ 600 mensuales. Quienes previamente poseen algún plan de empleo, les permiten mantenerlo. En este caso, el total del salario rondaría los $750. Sin embargo, los trabajadores denunciaron que a sus bolsillos sólo llegan $ 500. Todo esto sin ningún tipo de recibo ni comprobante, es decir, y a contramano de lo que viene pregonando el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, absolutamente en negro. La "mano de obra" puntera – el Estado en sí – es la que saca la tajada sopena de desentenderse de cualquier clase de seguro de riesgo laboral, caja jubilatoria y otros aportes.
No obstante lo anterior, como parte del Plan Federal de Viviendas, las cooperativas de la construcción en José C. Paz fueron presentadas por el Gobierno Nacional como una alternativa a los planes trabajar, y otra manera de entender las políticas sociales.

Viernes de aprietes
FM Tinkunaco, abrió los micrófonos de la radio a los compañeros del obrero electrocutado, y cubrió minuto a minuto lo sucedido en la jornada del jueves. Esta mañana, la práctica punteril se manifestó a través de personas que repartieron volantes atacando a la emisora comunitaria. "No a Tinkunaco, sí al Trabajo", decía entre otras cosas.
Agencia Rodolfo Walsh habló con colegas de la FM y detallaron que los obreros de las cooperativas se acercaron indignados hasta la radio para desmentir que fueran los que impulsaron la repartija. "El volante tiene la firma de la cooperativa de trabajadores, pero enseguida vinieron a explicar que ellos no tenían nada que ver", contó Daniel.

- Más allá de los volantes, ¿recibieron algún tipo de amenazas?
- No, nosotros no – aclaró Daniel. Sí sabemos que un grupo de trabajadores fue amenazado.

El grupo de referencia es el que esta mañana, luego de asistir al entierro de Walter Giménez, realizó una asamblea en la que se elaboró un petitorio que fue entregado a un funcionario del gobierno comunal, de apellido Caporaletti.

Para ampliar información:
Roberto: 15-5767-0873
Daniel: 15-5724-2432

Publicado por http://www.lafogata.org/06arg/arg4/arg_29-5.htm

Relato poesía adentro entre olas y aguas mansas

(A Alfonsina Storni y Virginia Woolf)

Quietud entre miradas luminosas para siempre, cruzadas en el horizonte anacrónico, cruel ventura de páginas símiles. Olas. Aguas mansas entre dos faros agotados de mostrar célebres tempestades tragando poesía. Hoy no son más como fueron, son fuego supremo de la inspiración. Descansan las aguas entre esos faros veladores. Espuma sagrada, blancura salina, como ninguna besaba.
Paz infinita en el sosiego de un cotagge acogedor para el viaje final. En lo alto, rompiendo la roca se regodea el viento. Presunción acabada para otro desenlace. Sólo fue aquél día, del triste corazón. Quietud. Olas. Aguas mansas entre dos faros. Destellos que mojan los versos quejosos y penosos, sublimes y nerviosos, ligeros de amor hacia la misma naturaleza. No más héroes, no. Ni heroínas. Sólo instantes análogos de pérdidas. Renacimiento en las profundidades de un río, de un mar, desde las honduras del desprecio, al margen de lo comprensible. Aullidos opacos, sordos en las aguas dulces. Y en lo alto, saliendo de la fría piedra, en la soledad indolora de los epitafios deseados, el aire respira. No hay pena mientras el manto soleado trae rimas en la lejana luna que asoma. Aquello vuelve siempre junto al peñón, en lo alto. El nuevo día quiere ser la alfombra de letras que asimile al astro. Al amanecer, corretean transitando del dulce al salitre, las hojas escritas en la inmortalidad. Quietud. Placer. En lo alto, una loba descarga su peso y apoya su lengua en la brisa fresca. Es voz. Cuenta sus deseos, sus frustraciones, sus desamores. Poetisa sus delirios a los pies de la nueva amante, otra inconclusa. Y se va. No hay más playa desierta, ni bosque arrasado. Olas o aguas mansas, sin soledad ya. En lo alto, junto a la roca, o en la cercanía perpetua de una cabaña victoriana, la poesía vuelve a descansar.

Publicado en revista “avAtares, apuntes literarios y algo más”, publicación de carácter independiente y primer Anuario de Letras del Partido de General San Martín. Año III, agosto 2006.

http://www.avataresletras.com.ar/numero3/antologia3.htm#ferrante
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